Cansados de la desidia, la falta de cumplimiento en los horarios y el maltrato, hace poco los usuarios dieron suelta a su ira acumulada en las estaciones Merlo y Castelar, de la línea Sarmiento, incidente que supuso la quema de una formación completa.
<A HREF=”http://www.terra.com.ar/canales/informaciongeneral/187/187710.html“> Video: Un viaje en el Sarmiento, a poco de los disturbios</A>
Pero muchos de los inconvenientes de la línea Sarmiento se subsanarían mediante el soterramiento que contempla en su primera etapa la excavación de un túnel de siete kilómetros, con cuatro vías, para así eliminar todos los cruces ferroviarios a nivel, tanto vehiculares como peatonales, que producen la mayor parte de los accidentes.
Según un informe elaborado por Trenes de Buenos Aires (TBA), concesionario de dicha línea, desde el 2005 se constataron más de mil muertes, tanto en pasos habilitados como clandestinos, cada uno de esos siniestros provocó una demora promedio de una hora. El mismo informe señaló que hubo 12.401 trenes atrasados, 10.354 cancelados y 923 horas con servicio interrumpido desde el mismo año.
Con las obras terminadas, se supone que habrá un servicio cada tres minutos y un lapso de 45 minutos en el viaje entre cabeceras, contra la situación actual de un tren cada ocho minutos y una hora de viaje entre Once y Moreno. En TBA no se cansan de repetir que aumentar las frecuencias es imposible, porque si lo hicieran los 52 pasos a nivel que hay entre Once y Moreno estarían casi siempre cerrados.
En las horas pico las barreras ya permanecen bajas 40 minutos por hora y en los horarios pico pasa un tren cada 7 minutos, según la Secretaría de Transporte, u 8 según la empresa.
Para solucionar este problema, el 3 de agosto de 2007 el entonces presidente Néstor Kirchner puso en marcha formalmente, con la apertura de las ofertas técnicas y económicas, la primera etapa de soterramiento entre las estaciones Caballito y Liniers del ex ferrocarril Sarmiento.
Tiempo más tarde, más precisamente el 23 de enero de este año, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la adjudicación de la construcción de un primer tramo de 9.200 metros, entre Caballito y Ciudadela. Hacerlo llevará tres años y costará $ 3.367 millones.
Pero el consorcio Nuevo Sarmiento, adjudicatario de la obra, todavía no firmó el contrato por falta de financiamiento.
La segunda etapa del soterramiento prevé construir otros 9.400 metros de túnel entre Ciudadela y Castelar y la tercera lo extenderá 14.100 metros hasta Moreno. Cada una tomaría tres años de trabajo. Así, recién en nueve años se lograría el objetivo anunciado de que los trenes pasen cada 4 minutos.
Cuando desde el Gobierno todavía se piensa en la factibilidad del monstruoso proyecto para la construccíón del tren bala, parecen ser pocas las acciones que se promueven para mejorar un servicio de trenes que debe ser de interés social, ya que transporta a millones de pasajeros, muchos de ellos de bajos recursos.










